domingo, 2 de noviembre de 2008

Mi llegada

Ayer dejé el mar. Todo es tan distinto aquí fuera...



Me han dicho que si salgo, no podré regresar a casa como sirena, pero que podré hacerlo como persona. Tengo cinco años para decidirlo y cuando sea el momento, deberé decidir si quiero ser felíz el resto de mi vida en los océanos, o triunfar en la ciudad sola. Pero hasta entonces, quiero aprender todo lo posible aquí arriba.



Mientras viva sobre la tierra, deberé desprenderme de mi cola y utilizar estas largas y escuchimizadas piernas (creo que se llman así). Me pregunto si aguantarán mi peso, si podré caminar o bailar con ellas. Me apena perder mis hermosas escamas plateadas que brillaban y hacían efectos de nácar cuando les daba el sol. Impulsarme y girar entre burbujas en las cálidas aguas cerca de casa. Pero aunque me avergüence decirlo (espero que no me lean mis amigas), estas piernas me parecen preciosas. Son suaves y estilizadas y al final terminan en unos delicados pies.



Ahora estoy fuera y voy a realizar mi sueño: quiero descubrir el mundo. Estoy decidida a hacerlo y por eso, he creado este blog. Voy a apuntar todos los placeres que encuentro cada día, mientras me relajo aquí, en mi nuevo hogar.



1000besos de espuma






La sirène






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